Una de cada cinco heridas no recibe el tratamiento necesario

cicatrices

El desconocimiento sobre el cuidado de las heridas hace que una de cada cinco no reciban el cuidado adecuado. Por ello en el II Congreso de Heridas y cicatrización, organizado por la Sociedad Española de Heridas (Seher), han decido desterrar los mitos sobre su cuidado.

La mala asistencia de estas lesiones pueden llegar a provocar pérdida de movimiento, en los casos más graves, aparte de una mala cicatrización. Los niños son uno de los grupos de población más propensos a sufrir heridas, debido a juegos, caídas y accidentes domésticos. Otro grupo de riesgo es el de los enfermos y las personas mayores. Por este motivo es importante que las personas que conviven con ellos estén bien formadas e informadas sobre el cuidado de las heridas.

Los expertos recomiendan dar una justa importancia a todas las heridas, ya que cualquier rasguño necesita recibir una cura adecuada. En heridas más profundas es mejor recurrir a la sutura para evitar cicatrices.

Además, las heridas tienen que lavarse con agua -la humedad en su justa medida ayuda a la cicatrización, además de impedir que se produzca una posible infección-, y no con jabón de sosa. Los lavados deben repetirse con frecuencia para evitar que se forme costra, ya que esta retrasa la cicatrización. También favorece este proceso mantener cubierta la herida y evitar dejarla al aire o la acción del sol, puesto que sus rayos dificultan la cicatrización.

El espaciamiento de las curas depende del tipo de herida, desde la menor atención que precisan los puntos hasta las curas diarias que pueden requerir las de tipo crónico. En casos especiales, como los injertos de piel, la primera cura puede esperar entre cinco y seis días, pero requiere siempre medios para mantener la humedad de la herida a un nivel aceptable. Es importante recordar que un vendaje puede provocar que la herida se seque si no va acompañada de un apósito que la regule.

Desde Seher alertan sobre el uso de remedios caseros, y recomiendan en quemaduras, lavar la zona con agua fría y una compresa.