La diálisis peritoneal, opción de consenso como tratamiento de inicio

Los nefrólogos José Portolés y Fernando Tornero. (DM)

Los nefrólogos José Portolés y Fernando Tornero. (DM)

Los expertos reunidos en un congreso nacional celebrado en Oviedo han debatido las ventajas e inconvenientes de la diálisis peritoneal como técnica de inicio. En los dos primeros años, este método es igual o superior a la hemodiálisis. Sin embargo, en la actualidad sólo se benefician de él 5 por ciento de los pacientes en tratamiento renal sustitutivo.

La diálisis peritoneal como tratamiento de inicio en enfermedad renal suscita consenso. El único punto de controversia radica en si se debe forzar a los pacientes a utilizar esta opción. A este asunto ha estado dedicada una de las mesas centrales de la VIII Reunión Nacional sobre Diálisis Peritoneal, que se ha celebrado en Oviedo. José Portolés, jefe de Servicio de Nefrología del Hospital Puerta de Hierro Majadahonda (Madrid), y Fernando Tornero, jefe de Servicio del Hospital del Sureste, en Arganda del Rey (Madrid), confrontaron sus puntos de vista al respecto.

Portolés comenzó dejando claro que diálisis peritoneal, hemodiálisis y trasplante renal forman parte de un todo integrado «y el paciente debe recibir toda la información para que pueda elegir la mejor opción; más aún, necesita consejo».

Las ventajas de la diálisis peritoneal como técnica de inicio se resumen en el mantenimiento del paciente integrado en su vida habitual, la mayor flexibilidad y la privacidad en el tratamiento. Además, está comprobado que ayuda a mantener la función renal residual, lo que reduce la morbilidad y la mortalidad, ha destacado Portolés. «Así, en los dos primeros años la diálisis peritoneal es igual o superior a la hemodiálisis, con menor tasa de ingresos y de infecciones, al tiempo que resulta menos agresiva», ha añadido.

Actualmente, sólo uno de cada siete pacientes utiliza la diálisis peritoneal como tratamiento inicial. «Es un dato que debemos tratar de aumentar y para ello es útil dar al paciente algo más que información fría; es necesario animarle a que asuma el riesgo que supone el tratamiento en casa, contando con soporte y apoyo», ha precisado el experto, y ha añadido que «es evidente que la elección del tratamiento con hemodiálisis en un centro sanitario resulta más pasiva; el paciente que sigue tratamiento domiciliario pone más refuerzo».

Contraindicaciones

La diálisis peritoneal está contraindicada en los pacientes multioperados y en aquéllos con moderada limitación de habilidades.

 Los estudios indican que en ocho de cada diez pacientes puede estar indicada cualquier técnica. La diálisis peritoneal está contraindicada en pacientes multioperados y en aquéllos con moderada limitación de habilidades. expired sites . «Y una contraindicación no absoluta es que no quiera realizar este tipo de tratamiento», ha explicado Portolés.

En España, según los datos del Registro Español de Enfermos Renales de 2010, tan sólo el 5 por ciento de los pacientes con tratamiento renal sustitutivo se encuentran actualmente en tratamiento con diálisis peritoneal, el 46 por ciento lo están en hemodiálisis y el 40 por ciento han recibido un trasplante renal.

Otro aspecto importante es contemplar todo el proceso de abordaje de la enfermedad renal crónica como un continuo, «en el que debemos ir planteando distintos escenarios, considerando la diálisis como una buena técnica de paso al trasplante», según Portolés. Otro reto es potenciar el trasplante renal de donante vivo, «que puede programarse y establecerse precozmente».

Fernando Tornero insistió en que el paciente debe elegir con libertad, sin presión, después de disponer de todos los argumentos a favor y en contra de una y otra técnica. «Cuando decide libremente su evolución suele ser mejor», ha indicado.

Tornero coincidió con Portolés en que la diálisis peritoneal presenta diversas ventajas como técnica de inicio. ip info «Es el momento de optimizarla y es una buena opción de tránsito al trasplante», ha señalado y ha abogado, asimismo, por potenciar el trasplante renal de donante vivo.

Según su punto de vista, el manejo de la enfermedad renal presenta algunas áreas de mejora, sobre todo «en el desarrollo de consultas de enfermedad crónica y en la implantación de sistemas de información al paciente».